Cuidado de la piel en bebés

¿Cómo prevenir las quemaduras solares en bebés?

El sol es una fuente de vida y salud, pero también puede ser un peligro para la piel de los bebés, que es más fina e inmadura que la de los adultos. Por eso, la mejor forma de prevenir las quemaduras solares en bebés es evitar la exposición directa al sol, especialmente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando los rayos son más intensos. Además, tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Utilizar una crema solar con un factor de protección solar elevado (FPS 50) y específica para bebés, que sea hipoalergénica, resistente al agua y sin perfumes ni colorantes. Aplicarla media hora antes de salir al exterior y renovarla cada dos horas o después de cada baño.
  • Vestir al bebé con ropa ligera, de algodón y que cubra la mayor parte del cuerpo. Preferir los colores claros y evitar los tejidos sintéticos o transparentes. También se puede optar por ropa especial con protección contra los rayos UV.
  • Ponerle un sombrero o gorra con alas anchas que proteja la cabeza, el cuello y las orejas. También se pueden usar gafas de sol homologadas que filtren el 100% de los rayos UV.
  • Buscar siempre la sombra y evitar las superficies reflectantes como el agua, la arena o la nieve, que pueden aumentar la radiación solar.
  • Mantener al bebé hidratado ofreciéndole agua o leche materna con frecuencia.

¿Qué hacer en caso de quemadura solar en bebés?

Si a pesar de todas las precauciones el bebé sufre una quemadura solar, hay que actuar con rapidez para aliviar el malestar y evitar complicaciones. Estos son los pasos a seguir  :

  • Retirar al bebé del sol y llevarlo a un lugar fresco y ventilado.
  • Calmar la zona afectada con agua fría o compresas húmedas durante 10 o 15 minutos. No usar jabones, alcohol ni otros productos que puedan irritar la piel.
  • Aplicar una crema o loción hidratante con aloe vera y vitamina E para favorecer la regeneración de la piel. No usar pomadas ni aceites que puedan obstruir los poros o causar infecciones.
  • Darle al bebé abundante líquido para reponer las pérdidas de agua y evitar la deshidratación.
  • Vigilar el estado del bebé y consultar al pediatra si presenta síntomas como ampollas, fiebre, escalofríos o vómitos, que pueden indicar una quemadura grave.

Recuerda que las quemaduras solares en bebés son más frecuentes y peligrosas que en adultos, por lo que debes extremar las precauciones y cuidar la piel de tu hijo. Así podrás disfrutar del sol con seguridad y salud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio
Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia de usuario. Al continuar navegando por este sitio web, acepta el uso de cookies. Si desea obtener más información sobre cómo utilizamos las cookies en este sitio web, consulte nuestra política de cookies.    Más información
Privacidad